martes, 29 de noviembre de 2011

¿Correcta identificación?

Diálogo entre dos personas

-Me lo dijo Pepe
-¿Estás segura que lo dijo Pepe?
-Estaba en frente de él, lo oí yo misma
-Cuidado. Incluso con eso te pueden engañar.Es posible que no fuera Pepe sino otro; a pesar de que sólo estuvierais presentes los dos, Pepe y tú, en aquel lugar y en aquél momento..
-¿Si no era él quién podía ser?
-Alguien que quería perjudicarle y tiene mucho poder. Suficiente para hacerte creer que era Pepe el que lo estaba diciendo.
-¿Tanto es así?
-No lo sé. Sólo sé que conmigo la gente se comporta a veces como si les dijera cosas que yo nunca he dicho ni en palabras ni en pensamiento, en tiempo real , frente a frente, sin yo abrir la boca ni estar pensando en nada en particular. Y sólo hay dos posibilidades de acuerdo con mi pobre y muy limitado entendimiento :

  * Que alguien que me quiere muy mal habla por mí sin que yo escuche ni oiga nada, por algún canal de comunicación , que yo desconozco , con el interlocutor presente - yo estoy fuera de todo y sin saber nada de nada. Sin recordar nada del pasado siquiera. Ni del presente y sus protocolos ni de las leyes vigentes -ahora o antes- en el mundo. Me hicieron olvidarlo/borrarlo todo - y que ese interlocutor piense que lo que él escucha o oye o recibe proviene de mí .

  * Que estos interlocutores fingen -las pocas veces que me doy cuenta de que algo raro ocurre. Normalmente no me doy cuenta de nada- que yo les estoy diciendo algo diferente de lo que yo digo , incluso cuando no estoy hablando. Pienso que lo primero, aunque más extraño aún, es más verdad.

Y el asunto es grave en ambos casos. En ambos se trata de hacer creer que un inocente dice cosas que nunca ha dicho, de culpabilizarlo. Aún ni siquiera sé quién soy. Pero mentirán que yo sabía quién era y que tenía un mando que nunca en esta vida, desde 1954 en que nací , he tenido ni querido ni sabido ni siquiera deseado. Deduzco no obstante, por la amplitud del odio que me profesan, que no debí de ser algo pequeño. Mi hermano putativo dice que fui más fuerte que él. No ahora, desde luego, en que no soy más que un prisionero que pueden manipular, que ni siquiera controla todos sus actos totalmente. Otros lo hacen. Que apenas puede asegurar que incluso lo que escribe -reposadamente, con tiempo de pausar y de creer pensar- es suyo en no más de un 50 %.

Y lo más grave de todo: Incluso cuando sí soy yo el que está hablando, puedo estar siendo manipulado y ser otro u otros los que hablan por mí , sin que yo siquiera me dé cuenta. De hecho, nunca, hasta hace poco, me había dado cuenta, ni una sola vez, de ello. Y no sólo eso. Hasta mis gestos, con las manos o quizás incluso con la totalidad del cuerpo, no obedecen siempre a mi voluntad. Son manipulados a veces.