miércoles, 9 de enero de 2013

El que no comprende es el culpable.

Los que quieran acabar con su antiguo amigo, sólo deben hacer lo siguiente: 1-Manipular su cerebro para que no recuerde nada del pasado, ni del presente, y además de dejarle sin saber nada, dejarle fuera de los protocolos de comunicación de tal manera que no sólo no sabe, tampoco puede comunicar. Eso es lo que me han hecho para hacerme aparentar culpable; soy inocente. ¿Pero a quién decirlo y cómo? 2-Que los suyos no lo sepan, ni él reconozca a los suyos con los que no sabe ni puede comunicarse con ellos tampoco.  3- Que esa manipulación de su cerebro incluya la posiblilidad muy recurrida de que los que le controlan hablen de viva voz (o de otra voz más sútil) por él, sustituyéndole, sin que él siquiera se dé cuenta. Y al mismo tiempo, que no pueda hablar, cuando le preguntan algo y así sus controladores contestan ellos y él sigue sin notarlo. Por ejemplo, ante graves atropellos de los que ha sido víctima, contestan ellos, no él, que no le importa nada el atropello que le hicieron, que no hace falta repararlo. Y el atropellador se va tan contento a su hiper-democrático e hiper-feliz universo sin castigo para él y sus atropellos. O pueden contestar que sí o que no a lo que debiera ser contestado por lo contrario. 4- Un entorno cuidadosamente elegido, desde su infancia con un padre y una madre adecuados para tal mentira y tarea de exterminio personal: hacer que el inocente de todo parezca culpable de lo mismo. El entorno del "lam" vasco; ese continuo mentir reivindicando más para uno mismo, nada para los demás; esa destrucción con magia negra fascista y marrón - no con marxismo, ni socialismo supuestamente liberador de injusticia, eso es mentira; ni con catolicismo; otra mentira- de España y Francia y de Europa si pudieran; que los ingleses llaman inversamente "live"; y saben ellos lo que dicen; la historia de sus victorias sobre el resto, lo atestigua. 5- Que no entienda ni comprenda nada de nada de lo que le dicen y hablan, cuando sus controladores así lo requieran. Ni siquiera lo oye; sólo un ruido sordo aunque no fuerte, un torbellino de la nada en el cerebro. Que no pueda hablar y se quede mudo cuando el control así lo quiera. 6-Que mientan con profusión, achacándole lo que no ha dicho; no ha hecho; no ha pedido de ninguna manera ni para él ni para otros; ni autorizado; pero como él no se da cuenta; no le importa a los del todo gratis y sin riesgo para ellos solos. 7- El que escribe esto, el interesado y acusado inocente, está dispuesto no obstante a culpabilizarse en lo que fuera menester, para así arreglar las cosas si le explican lo que le hicieron olvidar y si dejan de controlar su mente y de acusarle de lo que no ha hecho ni dicho ni autorizado. PS: Según su hermano putativo, el que escribe esto quejándose y proclamando su inocencia, era el más "fuerte" (1) de antes y ahora es menos que nadie, y no está siquiera seguro de ser quién pudiera ser o haber sido, pero un poco antes, hace pocos semestres, ni eso sabía, sospechaba o entendía. (1): en francés; "fort". El título es irónico.