lunes, 12 de septiembre de 2011

El autismo y el arte de no insultar a quien no se debe






No soy un especialista en medicina, ni especialista en casi nada por otra parte, pero he pasado desde muy pequeño por tramos de mi vida en que a veces; no siempre; no podía contestar a alguna pregunta que se me hacía aunque supiera la respuesta. Me quedaba mudo, y aún ahora me puedo quedar sin poder contestar para nada; en silencio total; sin poder hablar ni articular palabra alguna, ni responder a lo que se me requiere que explique o que diga, por lo que no me puedo defender de acusaciones falsas o gratuitas...
Jean Luc Godard, en una de sus películas- pero no recuerdo cual- muestra esa incomunicación en una escena corta con ruidos muy fuertes que impiden al protagonista, no sólo hablar, sino también entender lo que le están diciendo. Esto es fundamental. Tampoco se entiende, a veces, lo que te dicen. Se siente algo parecido a un gran ruido; aunque se esté en silencio; que lo borra todo. Y Luis Buñuel, puede que en "El discreto encanto de la burguesía"; muestra también esa imposibilidad de comunicación en uno de sus personajes, que oye un gran ruido fuerte en vez de la voz de los que le hablan, por lo que no entiende lo que le dicen .

Y en general me cuesta mucho relacionarme con los demás y comunicarme; aunque no me resulta en todo momento imposible. No he ido nunca a un especialista sobre este tema, por lo que no lo tengo oficialmente diagnosticado.

Esto ocurre en mí sólo por momentos y hay otras veces que sí puedo hablar, aunque soy; de mayor; poco decidor, economista del habla y de las palabras que me gustan racionar; no malgastar.

Entiendo por ello muy bien a los autistas aunque no conozco a ninguno, ni he tratado con ellos.

Sé lo que es comunicarse mal o casi nada y lo que duele no poder hacerlo y entiendo los mecanismos que llevan a la persona impedida de tal manera, a aislarse -protegiéndose con ello- para así sufrir menos, aliviar el dolor de la consciencia que se tiene de esa imposibilidad de comunicación (y tratar al mismo tiempo que esa consciencia de sí mismo drásticamente limitado, no aflore demasiado, para que duela menos).

Repito que yo, soy afortunado, porque a veces, puedo comunicarme y en general, este es el caso, puedo escribir.

La escritura, al no ser una comunicación en tiempo real, al permitir un tiempo de pensamiento y de espera, de demora, un desfase; cuando se pretende decir algo; es más fácil de utilizar y asequible, que el habla entre personas.

El diccionario de la RAE nos da estas definiciones de autismo:

"autismo"
(Del gr. αὐτός, uno mismo, e -ismo).
"1. m. Repliegue patológico de la personalidad sobre sí misma."

"2. m. Med. Síndrome infantil caracterizado por la incapacidad congénita de establecer contacto verbal y afectivo con las personas y por la necesidad de mantener absolutamente estable su entorno."

"3. m. Med. En psiquiatría, síntoma esquizofrénico que consiste en referir a la propia persona todo cuanto acontece a su alrededor."


No sé, en la tercera acepción, si es un síntoma de esquizofrenia o no. Pero como la palabra "autista" es injustamente utilizada para insultar a los que técnicamente no lo son, pero tienen cargos de responsabilidad o son políticos o gente muy conocida; propongo una reversión de la definición :

"síntoma político y de los políticos que consiste en referir a la propia persona todo cuanto acontece a su alrededor". Porque son los "normales",los que tienen poder y mandan, los egoístas.

No los que sufren siendo esquizofrénicos o autistas u otras apelaciones y se protegen del asalto del mundo externo situándose ellos en el centro, como hacemos todos; pero ellos sin poder despegarse ni salir de él.

Des-insultemos. No utilicemos las palabras "autista" o "esquizofrénico" para insultar a los demás; aunque se lo merezcan; porque los que no se lo merecen son ellos; los autistas o los esquizofrénicos.


Nota 1: Las críticas no van dirigidas a la RAE de la lengua ni a su diccionario sino a periodistas, políticos y hacedores de espectáculo (1) en general.

(1): Espectáculo en el sentido Debordiano (Guy Debord), claro..

Nota 2: La foto es un dibujo fractal generado por ordenador a partir de una fórmula matemática o de procedimientos geométricos iterativos, repetidos. El fractal se llama "fern" = "helecho" y queda muy bonito aunque no sé ni cual es la fórmula utilizada o cual el procedimiento geométrico. El programa, excelente y gratuito por otra parte; Chaos Pro -alemán-; no lo dice. He incluido esta foto -en lugar de otra anterior que representaba a la soledad, pero también a la libertad, de un pequeño velero navegando en el mar cerca de la costa norteña- porque acabo de empezar a aprender a manejar ese programa para dibujar fractales y porque hay una discusión subyacente abierta sobre qué es arte, hasta dónde llega, cuales son sus límites; ¿puede un ordenador ser artista?, etc.. Pero en todo caso, la elección de un fractal para el tema del autismo o de la esquizofrenia es plenamente casual y no está relacionado. O eso creía yo.. Porque de repente, al ponerme a pensar sobre el vértigo que producen estos fractales en que una hoja grande -en este caso- está compuesta de otras pequeñas iguales y así indefinidamente, sin cesar; me ha venido la idea de que esos muros refugio y cárcel de ciertas persones que sufren -que no siempre han sido construidos por ellas, si no también por otros ajenos o vienen incluso de nacimiento-; pudieran tener estructura fractal. No lo sé. En todo caso pudiera haber similitudes, aunque no debe haber dogma interpretativo.