martes, 17 de enero de 2012

dualidades, trialidades, enelidades, generalidades

Si las mujeres disparasen las primeras -en una hipotética guerra entre nosotros, claro..; pero las guerras siempre entre nosotros son. ¿O no?- no les quedaría más remedio a los espejos, después de sólo el primer disparo, que reflejarlas para siempre a ellas y sólo a ellas para siempre. Basta ya de feminismos estériles y excluyentes; no ha habido un sufrimiento mayor de las mujeres, que el de los hombres, a lo largo de la historia, ni una explotación mayor de ellas en general; las dualidades, dipolos y rivalidades, si las hubiera habido -y haber abusos en todas direcciones y sentidos; pero no en uno sólo; haberlos habido, húbolos- son múltiples y no únicas: de pobres y de ricos, de tontas y de listas, de altos y de bajos, de guapas y de feas; y nunca, y esto es lo importante, ninguna de las altas; ninguno de los feos, ninguna de las ricas, ninguno de los tontos; tiene, ni debe de tener la exclusividad;; que se sepa y se proceda a desactivar lo falso en ello, en esa falsa y más que estéril rivalidad de única y pobre dualidad -las dualidades son muchísimas más- de fomentar aguas artificialmente revueltas; ya.

4 comentarios:

Sofía Serra Giráldez dijo...

Estás obsesionado, debe quedarte claro, Robín, hoy he entrado en tu blog UNA vez a dejarte un comentario, y lo he hecho por corresponderte, con el sentimiento de volver a darte una oportunidad y dejar de tomarte por una persona de la que debo alejarme porque no da muestras de estar en sus cabales. Como, ante el comentario que me has dejado, veo que es inútil mi terca insistencia en siempre dar el lugar que le corresponde a cualquier semejante, es decir, tratarlo con bondad y camaradería, desde aquí te lo digo:No vuelvas a entrar en mi blog, no te quiero allí ni en ningún lugar cercano a mí.
Insisto, sólo he entrado hoy UNA vez en tu blog, con esta dos, y ten por seguro que será esta la última vez que lo haga. Si aparecen más manzanas en tu blog, no será la de mi ordenador.
No lo olvides, no te quiero cerca mía. Me acosas ya. Copio y guardo este y hago captura de la pantalla.

Robín dijo...

Hay mujeres, Sofía, que son como plomo, o como cobre o que son como balas, o incluso que balan, si no se supiera bien que lejos de ser tímidas o obedientemente mansas; depredarían si se las dejase. Y no; no me seduces.. ¿ No te gustaría conocer el lejano y salvaje norte, conmigo, que soy huérfano de mucho desde hace tiempo ? ¿ Cuanto tiempo nos aguantaríamos el uno al otro, o acaso los roces desiguales y bruscos son esto; tumultos de torrente inquieto y puro que no puede pararse pero que no hace daño y lleva vida y refresca ?

yo tampoco te quiero

Sergio dijo...

Preferiría que nadie iniciara el tiroteo.

Robín dijo...

Esta es una de las buenas soluciones, en efecto: que no se inicie el tiroteo.