lunes, 16 de enero de 2012

Incitación al viaje I

**Después de un viaje corto a una ciudad que estiman soleada**

¿ Hubiese podido, pobre, Ulises, regresar (o irse) ? No sé lo que me hizo viajar a París, ya que soy pobre. Quizás porque lo inútil fascina o acaso por aquella voz de aquél poeta que murió joven creyendo haber vivido en ella, de ella, a la que hubiera sido grato cambiarle los excesos en lo nuevo y en lo antiguo. A veces esas voces llegan, empapan; me acuerdo de Machado -el que a Borges le parecía destalentado en comparación con Manuel- su "Soria , lejana y sola" que un día  comprobé que así era su aislamiento; no menos que la soledad de París, en medio de tanta gente; uno llega a pensar viendo a las moscas tumultuosas e inquietas de recuperar un tiempo -del turismo torpe, el que quiere ver y aprovecharlo todo y justamente no ve nada, sólo verá extranjeros como él mismo- sacando eternamente la misma triste foto; que el mundo es una mentira que sólo los que se dibujan en él demuestran, a los demás, que existe, que existe el mundo sólo si allí estuvieron ellos. 





Nota:
Esta es una excelente fotografía, realizada, si no me equivoco, por algún ultramarino estadounidense -no quiero decir americano. Difícil para un pintor reflejar tanta luz junta y natural. ¿ Qué viaje entusiasmado y nuevo será el de ellos ?