miércoles, 25 de abril de 2012

revolución, contrarevolución; dictaduras; libertadores dictadores, y todo lo contrario junto

Esta pequeña digresión fue publicada por primera vez el 29 de abril del 2011, año aproximado ha y hoy paso a republicarla porque tal es mi real gana; y valga la contradicción. Pero es que además, pienso que tiene  interés general. El 3 de mayo de 1808 campesinos incorporados forzosamente al ejército imperial de Napoleón y por tanto herederos de la ¿revolución? de 1789 ¿y por tanto revolucionarios? aplastaron en sangre la rebelión ¿y por tanto revolución? de los campesinos alzados voluntarios íberos contra el imperialismo (¿y por tanto revolucionarios?, los íberos anti imperialistas) del post-¿revolucionario? Bonaparte. Nótese el uso intempestivo de ese calificativo sin significado que es revolución. No hay que abusar de las apelaciones substantivadas ni de los conceptos falseados que se esconden bajo denominaciones palabrescas en cuanto temen se descubra lo que lo son , ocultación de verdades; engaño y golpes de estado disfrazados de revolución.


Que que nos hemos dado cuenta que el partido tan popular que gobierna es también  un engaño y una continuación del robo iniciado por los psoecialistas . Se están repartiendo el país y esquilmándolo con descaro;  una continuación del mal franquista iniciada después  de la muerte del dictador,  por los socioslistos .

 A pesar de que en apariencia hay oposición, tenemos un partido único en España. Los ¿populares? son como los ¿socialistas?, aunque diciendo lo contrario, pero empobreciendo  igualmente a España. No están por otra razón usurpando el poder que para pasarles el relevo de nuevo al clan mafioso de los sevillanos (tienen menos del 30 % de los votos de todos los Españoles aunque algo más que todos los demás partidos -la inmensa mayoría de los españoles  ¡el 70 %!  no les hemos votado, como no votamos tampoco nunca a los socialistas que nunca tuvieron más de ese 30 % de ratificación, aunque gobernaron absolutísticamente-) ; con una población asustada por las locuras que promulgan ; preparando con alevosía la vuelta de los ladrones al poder; destruyendo -quizás ya para siempre- la opción política mesurada, de centro, razonada y honesta; abriendo la ventana grande para un nuevo huracán populista fascista-socialista.